Me siento desbordado, triste y enfadada. Lo pago con mi poca paciencia en casa, no me apetece que mi marido me toque, me molestan los niños y solo dormiría e iría a trabajar para despejar la mente. Me siento vacía por la pérdida de mi padre, ningún abrazo, ni una despedida. Me ahogo. Siento miedo por mi madre. Me falta la respiración. Me perdería en el campo, en compañía de animales. No juzgan y dan amor.